APÉNDICE 1. LOS CUADROS DE ALOIS MIEDL.
El 20 de enero de 1946, Alois Miedl entregó una relación completa de los veintidós cuadros que pretendía introducir en España, y que se hallaban retenidos en el Puerto Franco de Bilbao, almacenados en tres cajas. En la lista, Miedl asignó una procedencia a cada cuadro. Este apéndice reproduce, tal y como aparece en la relación, el autor de la pintura, el título, y el origen declarado por Miedl. Según éste, sólo los cuadros 6, 7, 11, 12, 13, 16, 17 y 21 pertenecerían a la Colección Goudstikker. El apéndice incluye, además, una reproducción de las fotos que el propio Miedl entregó en el Ministerio de Asuntos Exteriores, a petición de las autoridades españolas.
1. Lucas van Uden. Paisaje después de la tormenta. "Cambiado por W.A. Hofer, Berlin, Augsburgerstr.68".
2. Adrian van der Velde. Paisaje del Rhin
3. Jean Porcellis. Marina
4. Perroneau. Retrato de mujer. "Según recuerdo, a Frederik Muller, Amsterdam".
5. Hoppner. Retrato de señora. "Comprado por medio de D. Joseph Schneller, Amsterdam, probablemente en el almoneda de D. Frederik Muller en Amsterdam"
6. Lawrence. Tres cabezas de niños. "Forma parte de las existencias de la antigua Casa J. Goudstikker, adquirida por mí en junio 1940".
7. Van Dyck. Santa contemplando una calavera. "Como número 6"
8. Gerard Douw. Madre de Rembrandt en su cuarto. "El Sr. Jan Dik estaba presente cuando compré el cuadro y sabe el nombre de este Sr. Yo no lo puedo recordar".
9. Cornelius Buys. Eleazar y Rebeca en la fuente
10. Ferdinand Bol. Retrato de hombre. "Comprado, según recuerdo, a D. Nathan Cats, Dieren".
11. Pintor desconocido. Caballero (Ritter). "Como número 6".
12. Escuela del Greco. Hidalgo. "Como número 6".
13. Frans Hals, Nicolas Maas. Retrato van Haseveldt. "Como número 6"
14. Palma di Vecchio. Sagrada familia. "Como número 6".
15. Thomas Greswick. Paisaje de un río
16. David. Señora con traje rojo. "Como número 6".
17. Aert de Gelder. Jesucristo predicando. "Adquirido en el Comercio de objetos de Arte Cats, Dieren o como el número 6".
18. Judith Leyster. Hombre joven con gorro de piel
19. Judith Leyster. Mujer joven con copa de vino en la mano
20. Corot. Magdalena
21. Mainardi. Virgen con el niño, entre dos ángeles
22. Corot. Jesucristo en el Monte de los Olivos. "Comprado el Sr. Brack, como el número 20".
APÉNDICE 2. LA EXPOSICIÓN DE GRABADOS ALEMANES DE LOS SIGLOS XIX Y XX.
El 18 de febrero de 1944, la Embajada de Alemania en Madrid remitió una Nota verbal al Ministerio de Asuntos Exteriores, en la que solicitaba la autorización para exhibir en Madrid y Barcelona una exposición de artes gráficas alemanas de los siglos XIX y XX, que, en ese momento, se celebraba en Lisboa. El 3 de marzo de 1944, el Ministerio dio las órdenes pertinentes para que la Dirección General de Aduanas permitiera la importación, en régimen temporal, por la frontera hispano-portuguesa de Valencia de Alcántara, del material de la exposición. Las piezas entraron en España el 26 de abril de 1944. La garantía de reexportación corrió por cuenta de la agencia de aduanas Baquera, Kusche y Martin, S. A. La exposición, patrocinada por el Museo de Arte Moderno, se inauguró el sábado 14 de mayo en el Palacio de Exposiciones del Retiro. Agrupaba 313 grabados, aguafuertes, xilografías, acuarelas, dibujos y pasteles, desde el romanticismo hasta el primer tercio del siglo XX, procedentes de varios museos alemanes. Asistieron al acto inaugural el subsecretario del Ministerio de Educación Nacional, el embajador de Alemania, el director general de Bellas Artes, el director del Museo de Nuremberg y el jefe del Partido Nacionalsocialista en España (Apéndice 2).
Seis meses después de finalizada la exposición, las obras seguían en España. El 21 de diciembre de 1944, la Embajada alemana solicitó al Ministerio que prorrogara el permiso para la importación temporal hasta el 30 de junio de 1945, con la idea de llevar la exposición a Sevilla. El 26 de enero, el Ministerio autorizó la prórroga. El fin de la guerra sorprendió al material de la exposición empaquetado en 23 cajas y almacenado en Madrid. Tras la rendición alemana, la Dirección General de Bellas Artes se hizo cargo de las obras de arte, que, poco después, fueron entregadas a la Embajada de EEUU. Los americanos reembalaron las piezas de la exposición en 20 cajas, y las trasladaran a su consulado de Bilbao. En julio de 1946, pasaron al Puerto Franco de dicha ciudad.
Entre 1946 y 1948, los representantes del CAC en España vendieron la mayor parte de las propiedades del Estado alemán en España, y el capital fue destinado a cubrir las indemnizaciones de guerra. Probablemente hicieron alguna gestión para vender, en el mismo contexto, las piezas de la exposición. Esto explicaría que, en uno de los expedientes del Ministerio de Asuntos Exteriores que reúnen la documentación sobre este asunto, apareciera una nota de septiembre de 1946, presumiblemente de Navasqüés, en la que se dan órdenes para impedir que los Aliados vendan en España las piezas de la exposición. "Nada de venderlas en el interior del país -dice literalmente la nota-. Que se las lleven a origen, pues es una importación temporal".
Las cajas con los grabados permanecieron cuatro años más almacenadas en el Puerto Franco de Bilbao, sin que nadie les prestara atención. En 1950, ya constituida la República Federal Alemana, los Aliados comenzaron a planear la restitución de las piezas de la exposición a territorio alemán. Pero fueron las autoridades españolas quienes tomaron las riendas de la repatriación. El 2 de julio, la Dirección General de Aduanas autorizó a dos ciudadanos alemanes para que se hicieran cargo de las veinte cajas que contenían las obras de arte. Entre ellos figuraba Gottfried von Waldheim, antiguo consejero de la Embajada del Reich, habilitado para este menester por el Gobierno de Bonn. El día 5, el Ministerio de Asuntos Exteriores comunicó a los Aliados que había cursado las oportunas instrucciones para autorizar la reexpedición de la exposición a Alemania. Partió a finales de año. El 7 de enero de 1952, los Aliados escribieron al Ministerio lamentando no haber participado en la operación. "Los cuadros -explicaban- fueron desbloqueados y embarcados con destino a Alemania sin haber sido previamente comprobados por los representantes (del CAC), quienes, por consiguiente, no pueden aceptar responsabilidades por las reclamaciones que puedan sobrevenir respecto a este asunto". Al Ministerio de Asuntos Exteriores no llegaron más noticias sobre la exposición.